El turismo en la Sierra de Albarracín se enfrenta a una Navidad bajo mínimos

El turismo rural prevé entre un 15% y un 30% de ocupación por Navidad

El turismo rural de Aragón augura un 15% de ocupación para los días de Navidad y de un 30% para la Nochevieja, unas cifras que contrastan con el «lleno» que vivían habitualmente para estas fechas. Así lo ha confirmado el presidente de Faratur, la Federación Aragonesa de Turismo Rural (Faratur), Jesús Marco.

La situación sanitaria, las restricciones de movilidad decretadas por las comunidades autónomas y el número de personas que pueden reunirse durante las fiestas navideñas son los factores principales que están condicionando a los clientes la decisión de realizar sus reservas. Por estos mismos motivos, manifestó Marco, no se esperan «sorpresas agradables ni desagradables» por un incremento o cancelación de reservas, ya que «prima la prudencia» en estos días. Como mucho, esperan un ligero repunte, «hasta el 40% de ocupación», con las llamadas de última hora y con las celebraciones vinculadas al fin de año.

Además, otro aspecto que está complicando estas escapadas es la limitación de aforo en restaurantes, pues aquellos que buscan alojamientos de turismo rural por habitaciones requieren de un espacio para celebrar las comidas o las cenas típicas de estos días. El presidente de Turismo Verde Huesca, Francisco Parra, destacó que se trata de fechas especiales y todos quieren compartirlas con la gente querida, pero «es imprescindible recomendar prudencia y reducir al máximo la movilidad».

En Aragón hay aproximadamente 1.300 alojamientos de turismo rural de los que permanecen cerrados más de un 20% por causa de la pandemia del coronavirus. En estas fiestas, la ocupación es similar en todas las zonas de la comunidad, y no hay un entorno que destaque de forma especial ni que mejore los datos. «Como es habitual --explicó Marco--, en Teruel, el movimiento se centra en las zonas próximas a las pistas; en Huesca, al Pirineo, y en Zaragoza, también suelen optar por las zonas de nieve».

A esta difícil situación se añade, recuerdan desde Faratur, que «la ocupación de las casas también se tiene que limitar a diez personas, aunque algunas tengan 16 o 18 plazas, para cumplir con las medidas, lo que complica la rentabilidad».

De Albarracín a Aínsa: pocas reservas

Las celebraciones navideñas solían ser sinónimo de casas rurales llenas y reuniones familiares en destinos turísticos de interior o de nieve aprovechando los festivos. Pero este año no será así. Tampoco en localidades tan turísticas como Albarracín o Aínsa, que no esperan llenar sus establecimientos.

"El cierre perimetral de la Comunidad Valenciana ha terminado de complicar la situación para los establecimientos en Albarracín, porque los valencianos eran nuestros principales visitantes", explica Michel Villalta, alcalde de la localidad turolense a El Periódico de Aragón. "En condiciones normales, tenemos 1.300 plazas hoteleras y 1.300 plazas para comensales en nuestros restaurantes que estarían al 100%, pero este año nos quedaremos muy lejos de eso", manifestó el primer edil. Las reservas, aquí, se limitan a visitantes de Zaragoza o Huesca, o a reuniones familiares.

En Aínsa, pese a no ser un destino por excelencia para la Navidad, porque en el Pirineo triunfan más los destinos con pistas de esquí, los establecimientos hoteleros y de casas rurales también solían llenarse, sobre todo en Nochevieja. "Aunque no nos podemos quejar en este año, porque el verano ha sido muy bueno, no hay previsiones de gran ocupación para estas fechas. Además, hemos cancelado la tradicional fiesta de Nochevieja, que atraía a muchas personas, y solo mantenemos las actividades culturales", explica el alcalde de la localidad de Sobrarbe, Enrique Pueyo. La llegada de los franceses es "la habitual en esta época del año", y muchos aprovechan la reciente salida del confinamiento en el país galo para efectuar sus compras a este lado de los Pirineos. "Los franceses seguirán viniendo, pero no se espera una gran afluencia", indicó el alcalde.

Tampoco en Alquézar esperan muchos visitantes. "Cuando la movilidad está restringida, es complicado que la gente se decida a viajar y a hacer reservas para estas fechas. Hay muy poca cosa, y así, es complicado mantener las puertas abiertas", reconoció el alcalde de la localidad del Somontano, Mariano Altemir.

.-

Comentarios

Entradas populares